El descanso y el bienestar de tu bebé dependen en gran medida del mobiliario y los accesorios que elijas para la decoración de su habitación.

En 10 sencillos pasos te mostramos cómo configurar un espacio óptimo para su comodidad y para que tengas opción de ir adaptando la estancia a medida que tu hijo va creciendo.

Decálogo para la decoración de la habitación del bebé

Por lo general, los padres invierten gran parte del tiempo previo al nacimiento del bebé en algo que termina convirtiéndose en un agradable pasatiempo: preparar la habitación del nuevo miembro de la familia.

Para evitar que la inversión se dispare con accesorios que no vas a necesitar o que no son los más adecuados para el espacio que quieres decorar, te mostramos algunos consejos a la hora de elegir los productos que la habitación de tu hijo necesita.

1. Organización del espacio y mobiliario
La habitación de un bebé debe de ser amplia pero sin perder el toque de intimidad que lo haga sentirse protegido. En este sentido, lo más importante es organizar bien el espacio optimizando la colocación del mobiliario con la elección de los elementos más importantes:


Armarios y cómodas para la ropa.
Zonas para cambiarlo y guardar los productos de aseo y los pañales.
Cunas, capazos bebe, moisés, minicunas, cunas de viaje o convertibles... (todo depende del espacio de que dispongas).

2. Iluminación del dormitorio
Es recomendable que en la estancia haya al menos una ventana para que el bebé reciba luz natural. La iluminación del dormitorio se completará con lámparas y lamparitas quitamiedo con las que generar un ambiente más acogedor durante la noche.

3. Aislamiento del ruido
Elige una parte de la casa en la que el bebé no quede expuesto a ruidos incómodos. En cuanto al interior de la habitación, presta atención a la elección de los materiales que vas a utilizar porque algunos resultan más ruidosos que otros.

4. Ventilación de la habitación
Tu bebé necesita un espacio ni demasiado frío ni demasiado caluroso, alejado de las corrientes de aire y con la posibilidad de ventilarlo al menos una vez al día. Unas coquetas cortinas o estores te ayudarán a personalizar la decoración de las ventanas y te permitirán mantener el control sobre la temperatura de la estancia.

5. El suelo de la habitación
El tipo de suelo es fundamental en dos de los puntos que ya hemos citado: la temperatura de la estancia y el ruido. Elige siempre suelos de materiales resistentes y capaces de amortiguar bien el ruido. Si no tienes opción de hacer obras, las alfombras son una buena solución. Mejor las de corcho o bambú porque son fáciles de lavar y no acumulan polvo.

6. Materiales y tejidos
Antes de dar rienda suelta a tu creatividad, ten en cuenta que para la elección de las pinturas deberás escoger siempre la opción menos tóxica y agresiva. Esto es aplicable a todos los productos que vayan a acabar en la habitación de tu hijo.

Presta especial atención a los tejidos porque son los que van a estar en contacto con el bebé: siempre de materiales hipoalergénicos y naturales a ser posible, que no acumulen polvo, que sean agradables al tacto y fáciles de lavar.

7. Seguridad e higiene
No es necesario que compres todos los accesorios al mismo tiempo ya que no los necesitarás todos a la vez. Probablemente uno de los más prácticos, sobre todo en los primeros años de vida, es el intercomunicador.

En cuestiones de higiene, una bañera y un cambiador sobre cómoda serán suficientes. El objetivo es que no sobrecargues demasiado la habitación para que el bebé se sienta más cómodo.

8. Bienestar del bebé
Mantener unos niveles de humedad óptimos en la habitación es algo muy aconsejable, especialmente si tu pequeño se resfría. Para ello puedes recurrir a un humidificador, un accesorio imprescindible sobre todo en climas muy secos.

9. La habitación y las estaciones del año
Adapta las características de la habitación a cada estación del año. Por ejemplo, la ropa de cama no será la misma en invierno y en verano y tampoco el colchón de su capazo bebe o de la cuna en la que duerme.

10. La habitación de tu bebé a corto, medio y largo plazo
Cuando decores la habitación de tu bebé piensa que en muy poco tiempo tendrás que empezar a realizar algunos cambios, fundamentalmente en el mobiliario. Configura este espacio de tal manera que no te resulte complicado ir adaptándolo a medida que tu pequeño se hace mayor.